Hollywood siempre ha vivido de los frutos de los mejores guionistas propios y ajenos. A lo largo de los años ha captado las historias del cine europeo (sobre todo del francés, como la última adaptación de 'The Tourist') o el cine asiático. Hasta el mismo Martin Scorsese cogió fuente inspiración la hongkonesa 'Infernal Affairs' (Andrew Lau y Alan Mak, 2002) y la adaptó para rodar 'Infiltrados', su particular versión. Sin abandonar estos dos graneros, Hollywood ha puesto sus ojos en su pasado más reciente, en la década de los ochenta.
Durante el año pasado, los estudios estrenaron películas basadas en series de aquella época, recuperaron viejas fórmulas o actualizaron otras. Los motivos son varios. Los guionistas están más apreciados (y pagados) en la televisión, donde se están haciendo las mejores series de las últimas décadas. Otra causa es la edad de los que van al cine, que se criaron viendo series como 'V' o 'El coche fantástico'.
Sin embargo, este tipo de películas han tenido una suerte dispar en las taquillas estadounidense y mundial. El film que consiguió recaudar más dinero fue 'The Karate Kid'. La nueva versión del clásico ochentero sólo mantenía el nombre. Jaden Smith (el retoño de Will) se muda a China, donde Jackie Chan le enseña kung-fu. A pesar de esta grandísima licencia, el film fue una máquina de hacer dinero: recaudó más de 176 millones de dólares en Estados Unidos y 182 millones en el resto del mundo. La atracción de una nueva estrella como el Jaden y un actor consolidado como Chan convirtieron a la película en uno de los fenómenos del verano.
En cambio, otras apuestas ochenteras como 'El equipo A' o 'Pesadilla en Elm Street' no funcionaron tan bien. Liam Neeson, Bradley Cooper ('Resacón en Las Vegas') y compañía no convencieron al respetable como los sucesores de George Peppard y Dwight Schultz. Solo facturaron unos 120 millones de dólares en todo el globo. Otro apartado sería para las segundas partes de éxitos de hace dos décadas. Ahí están 'Tron: Legacy' y sus casi 200 millones de recaudación a 31 de diciembre y la segunda parte de 'Wal Street'. La vuelta de Gordon Gekko se tradujo en 130 millones recaudados por todo el planeta.
En cambio, le fueron muy bien a 'Pedrators' o a 'Pesadilla en Elm Street. El origen'. Cambiar al hipermusculado Arnold Schwarzenegger por un 'tirillas' como Adrien Brody se tradujo en 127 millones de dólares de taquilla. Teniendo en cuenta que el presupuesto era de 40 'kilos' la cosa no salió mal. Por su parte, el nuevo Freddy Krueger, el actor Jackie Earle Haley, sobrepaso los 117 millones de dólares. La peli había costado 35.
Mención aparte merece 'Los mercenarios'. Silvester Stallone juntó en esta película que protagonizó, escribió y dirigió a lo más granado del cine de mamporros: Jason Statham, Jet Li, Doug Lundgren, Eric Roberts, Mickey Rourke y los cameos de Bruce Willis y el exgobernador de California. Junta a esta colección de viejas glorias costó 82 millones y se vendieron entradas por valor de 251 millones de dólares. Para este año, todavía queda alguna dosis de este 'revival' ochentero. Para el verano, llegarán 'Los Pitufos' a la gran pantalla. Y en 3D.
