Presidencia Española de la Unión Europea
Hablamos de Europa

Esfuerzo colectivo ante los nuevos retos

En 50 años Europa ha cambiado. El mundo también.

Hoy más que nunca, en un mundo globalizado que no deja de cambiar, Europa debe enfrentarse a nuevos retos: entre otros, la mundialización de la economía, la evolución demográfica, el cambio climático, el abastecimiento de energía y hasta las nuevas amenazas para la seguridad.

Mandatarios europeos asisten a la ceremonia, en Lisboa, en la que se firmó el Tratado de la Unión Europea. / Archivo

Mandatarios europeos asisten a la ceremonia, en Lisboa, en la que se firmó el Tratado de la Unión Europea. / Archivo

Los Estados miembros no están ya en condiciones de afrontar en solitario todos estos nuevos retos, que no conocen fronteras. Sólo un esfuerzo colectivo a escala europea permitirá hacerlo y responder a las preocupaciones de los ciudadanos. Pero, para ello, Europa tiene que modernizarse. Necesita instrumentos eficaces y coherentes adaptados, no sólo al funcionamiento de una Unión que recientemente se ha ampliado de 15 a 27 miembros, sino también a las rápidas transformaciones del mundo actual. Hay que renovar las normas de la vida en común establecidas en los Tratados.

Ese es el objetivo del Tratado firmado en Lisboa el 13 de diciembre de 2007. Teniendo en cuenta los cambios políticos, económicos y sociales, y queriendo responder al mismo tiempo a las aspiraciones de los europeos, los jefes de Estado o de Gobierno acordaron unas nuevas normas para regular el alcance y los procedimientos de la labor futura de la Unión. El Tratado de Lisboa permitirá adaptar las instituciones europeas y sus métodos de trabajo y consolidar la legitimidad democrática de la Unión y la base de los valores fundamentales.

El Tratado de Lisboa es el fruto de negociaciones entre los Estados miembros reunidos en la Conferencia Intergubernamental, en la que participaron también la Comisión y el Parlamento Europeo. Para entrar en vigor, tendrán que ratificarlo los 27 Estados miembros. Cada uno de ellos, de acuerdo con sus normas constitucionales, debe elegir su propio método de ratificación.

El artículo 6 del Tratado de Lisboa especifica lo siguiente: “El presente Tratado entrará en vigor el 1 de enero de 2009, siempre que se hayan depositado todos los instrumentos de ratificación o, en su defecto, el primer día del mes siguiente al del depósito del instrumento de ratificación del último Estado signatario que cumpla dicha formalidad”. En la actualidad 26 Estados miembros ya han aprobado el Tratado y 23 han depositado en Roma sus instrumentos de ratificación.

Así, la actualidad europea pasa hoy por la ratificación y entrada en vigor del Tratado, que se espera para finales de 2009 o principios de 2010. el Tratado de Lisboa recoge en gran medida la herencia del Tratado por el que se establece una constitución para Europa, firmado por los jefes de Estado y de Gobierno en octubre de 2004, y cuya ratificación quedó suspendida tras la respuesta negativa en referéndum de Francia y Holanda.

Ante los desafíos presentes y futuros no sólo a nivel comunitario, sino también a escala internacional, el Tratado de Lisboa se perfila como un Tratado necesario y vital para el desarrollo de la construcción europea.

Enlaces de interés

grupo en facebook

También en Facebook

Únete a nuestro grupo de facebook de Apoyo a la Presidencia Española UE 2010

Hazte miembro del grupo »

Vídeo

Diego López Garrido explica los retos de España ante la Presidencia de la UE

diseño: Ignacio Povedano | coordinación: Luismi Cámara