Presidencia Española de la Unión Europea
Hablamos de Europa

La Unión Europea en la escena mundial

La Unión Europea ha alcanzado el rango de gran potencia en los niveles económico, comercial y monetario. Sin embargo, de ella se ha dicho que se ha convertido en un gigante económico pero sigue siendo un enano político. La expresión es exagerada. La Unión Europea tiene un gran peso en las instancias internacionales, como la Organización Mundial del Comercio (OMC), los organismos especializados de las Naciones Unidas (ONU) y en las cumbres mundiales sobre medio ambiente y desarrollo.

La Unión Europea en la escena mundial

Con todo, es cierto que a la Unión y sus miembros les queda un largo camino por recorrer en términos diplomáticos y políticos para poder hablar con una sola voz sobre los problemas cruciales del planeta, como la paz y la estabilidad, las relaciones con los Estados Unidos, el terrorismo, Oriente Próximo y el papel del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Más aún, los sistemas militares de defensa, la piedra angular de la soberanía nacional, siguen en manos de los gobiernos nacionales, vinculados entre sí únicamente por compromisos contraídos en el marco de alianzas como la OTAN.

I. Una política de defensa común embrionaria

La Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) y la Política Europea de Seguridad y Defensa (PESD), instauradas en los Tratados de Maastricht (1992), Amsterdam (1997) y Niza (2001), definen las principales tareas de la UE en el ámbito de la defensa. Con ello, la Unión ha desarrollado efectivamente su "segundo pilar", ámbito político en el que las decisiones se toman por concertación intergubernamental y en el que la Comisión y el Parlamento desempeñan un papel secundario. La adopción de decisiones en este ámbito se basa en el consenso, con la posibilidad para los Estados de abstenerse.

(a) Panorama político y estratégico en 2006

El nuevo giro dado por Rusia y la adhesión casi simultánea de los antiguos países comunistas a la OTAN y la UE han puesto fin a más de medio siglo de Guerra Fría. El continente europeo se está unificando pacíficamente y los países europeos colaboran entre sí en la lucha contra la delincuencia internacional, el tráfico de seres humanos, la inmigración clandestina y el blanqueo de dinero.

La UE ampliada ha establecido una asociación institucionalizada con sus vecinos, algunos de los cuales tienen perspectivas, a medio plazo, de adherirse a la Unión Europea.

Los Estados Unidos han aceptado que Europa pueda utilizar determinados medios logísticos de la OTAN (inteligencia, comunicaciones, instalaciones de mando y capacidades de transporte) en acciones militares en las que no participen ellos.

La violencia terrorista que asola el planeta desde los atentados de Nueva York y Washington el 11 de septiembre de 2001, de Madrid en 2004 y de Londres en 2005 han alterado profundamente el panorama estratégico. Los países europeos deben cooperar más estrechamente en la búsqueda de información que facilite la neutralización de los autores de los atentados y sus inductores. La cooperación con los Estados Unidos y los países comprometidos con la democracia y los derechos humanos supera ahora el marco de las alianzas defensivas tradicionales.

(b) Logros tangibles en materia de seguridad y defensa

En virtud del Tratado de Amsterdam, Javier Solana fue nombrado primer Alto Representante de la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) de la UE en 1999.

En el marco de la labor de crear una Política Europea de Seguridad y Defensa, los Estados miembros de la UE han fijado el objetivo específico de ser capaces de desplegar una fuerza de reacción rápida, con apoyo aéreo y naval, que sea sostenible durante un año. Esta fuerza de reacción rápida no será aún un verdadero ejército europeo, sino que estará formada por contingentes procedentes de las fuerzas armadas nacionales.

No obstante, con el establecimiento del Comité Político y de Seguridad (CPS), del Comité Militar de la Unión Europea (CMUE) y del Estado Mayor de la Unión Europea (EMUE), sometidos a la autoridad del Consejo y con sede en Bruselas, la Unión ya dispone de un instrumento político y militar para llevar a cabo las misiones que se ha fijado: misiones humanitarias fuera de Europa, operaciones de mantenimiento de la paz y otras labores de gestión de crisis.

El elevado precio y la sofisticación creciente de la tecnología militar hacen cada vez más necesaria la cooperación en materia de industria de armamento entre los Estados miembros de la Unión. Del mismo modo, la eventual intervención conjunta de las fuerzas armadas europeas requiere avances en materia de normalización e interoperabilidad de los equipos y sistemas. En 2003, el Consejo Europeo de Salónica decidió crear la Agencia Europea de Defensa.

Desde 2003, la UE ha llevado a cabo una serie de misiones de mantenimiento de la paz y gestión de crisis. La más importante de ellas tuvo lugar en Bosnia y Herzegovina, donde un contingente militar de la Unión Europea (EUFOR) formado por siete mil efectivos sustituyó a las fuerzas de mantenimiento de la paz de la OTAN en diciembre de 2004.

II. Una política comercial abierta al mundo

La Unión Europea respalda el sistema de normas de la Organización Mundial de Comercio (OMC), que aporta seguridad jurídica y transparencia al comercio mundial. La OMC establece las condiciones para que sus miembros puedan defenderse frente a prácticas desleales, como el dumping (venta a un precio inferior al de coste), que utilizan los exportadores frente a sus competidores locales. Asimismo, permite disponer de un procedimiento de resolución de litigios entre dos o más socios comerciales.

La política comercial de la UE está estrechamente vinculada a su política de desarrollo. La Unión exime del pago de derechos a la mayoría de las importaciones procedentes de los países en desarrollo y las economías en transición, o les aplica un tipo preferencial reducido, con arreglo a su sistema de preferencias generalizadas (SPG). Y va aún más lejos en lo que atañe a los cuarenta y nueve países más pobres del mundo, cuyas exportaciones (todas, salvo las armas) están exentas del pago de derechos al entrar en los mercados de la UE, en virtud de un programa implantado en 2001.

Sin embargo, no tiene acuerdos comerciales específicos con sus principales socios comerciales entre los países desarrollados, a saber, los Estados Unidos y Japón. El comercio con estos países se canaliza a través de los mecanismos de la OMC. Los Estados Unidos y la Unión Europea están tratando de desarrollar relaciones que se basen en la igualdad y la asociación; sin embargo, los países de la UE no siempre están de acuerdo con respecto al tipo de vínculos diplomáticos, políticos y militares que han de establecerse con los Estados Unidos.

En la actualidad están aumentando los intercambios comerciales de la UE con las potencias emergentes de otras regiones del mundo, desde China e India hasta América Central y Sudamérica. Los acuerdos comerciales con estos países entrañan también cooperación técnica y cultural.

III. Relaciones entre la UE y los países del Mediterráneo

Dada su proximidad geográfica, sus afinidades históricas y culturales y los flujos migratorios existentes y potenciales, los países de la ribera sur del Mediterráneo son socios sumamente importantes para la UE, razón por la que tradicionalmente la Unión ha llevado a cabo una política de integración regional.

En noviembre de 1995, la Unión Europea sentó las bases de la nueva asociación euromediterránea en la Conferencia de Barcelona, en la que participaron todos los Estados miembros de la UE y los Estados ribereños del Mediterráneo (con excepción de Libia, Albania y los países de la antigua Yugoslavia). Esta conferencia permitió definir las bases de una nueva asociación que incluía:

  • · un diálogo político y una asociación de seguridad entre los países participantes, basada, en particular, en mecanismos para el control de armamentos y la resolución pacífica de conflictos
  • · la intensificación de las relaciones económicas y comerciales interregionales, en particular mediante la creación de una zona de libre comercio euromediterránea antes de 2010
  • · una asociación en los ámbitos social y cultural

Para el período 2000-2006 la ayuda financiera concedida a los países mediterráneos ascendió a 5 300 millones de euros. En el período presupuestario 2007-2013, el Instrumento Europeo de Vecindad y Asociación (IEVA) dará continuidad al anterior programa de apoyo a los países mediterráneos y sus vecinos, entre los que figuran los Estados resultantes de la descomposición de la antigua Unión Soviética.

IV. África

La relación entre Europa y el África subsahariana es antigua, ya que data de la concepción misma del Tratado de Roma en 1957, que convertía en asociados a los países y territorios de ultramar de determinados Estados miembros. El proceso de descolonización iniciado al comienzo de los años sesenta transformó dicho vínculo en una asociación de carácter diferente entre países soberanos.

El Acuerdo de Cotonú , firmado en 2000 en la capital de facto de Benín, marca una nueva etapa en la política de desarrollo de la UE. El Acuerdo entre la Unión Europea y los países de África, del Caribe y del Pacífico (ACP) es el acuerdo más ambicioso y de mayor alcance jamás suscrito entre países desarrollados y países en desarrollo. Ha sucedido al Convenio de Lomé, firmado en 1975 en la capital de Togo y actualizado posteriormente a intervalos regulares.

El objetivo básico de este amplio acuerdo de asistencia e intercambio comercial sigue siendo el mismo que el del Convenio de Lomé: "promover y acelerar el desarrollo económico, cultural y social de los Estados ACP y profundizar y diversificar sus relaciones [con la Unión Europea y sus Estados miembros] con espíritu de solidaridad y de interés".
El nuevo acuerdo va bastante más lejos que los anteriores, ya que ha pasado de los intercambios comerciales basados en el acceso a los mercados a las relaciones comerciales en un sentido más amplio. Asimismo, se han establecido nuevos procedimientos para hacer frente a los problemas de violación de derechos humanos.

La Unión Europea ha acordado concesiones comerciales especiales para todos los países menos desarrollados, treinta y nueve de los cuales son signatarios del Acuerdo de Cotonú. Desde 2005, prácticamente todos los productos procedentes de estos países tienen acceso libre al mercado de la Unión. Los programas de apoyo a los países ACP están financiados por el Fondo Europeo de Desarrollo, cuya contribución oscila entre 2 000 y 3 000 millones de euros al año.

Enlaces de interés

grupo en facebook

También en Facebook

Únete a nuestro grupo de facebook de Apoyo a la Presidencia Española UE 2010

Hazte miembro del grupo »

Vídeo

Diego López Garrido explica los retos de España ante la Presidencia de la UE

diseño: Ignacio Povedano | coordinación: Luismi Cámara